lunes, 26 de noviembre de 2007

FOTO ACERTIJO

Hoy son actores reconocidos, pero hace algunos años eran así...
¿Quiénes son estos 3 adorables niños?


RESPUESTA CORRECTA! GANADOR EMANUEL F.
Julia Roberts / Jodie Foster / Christian Bale

viernes, 23 de noviembre de 2007

Crítica – “El hombre elefante”, de David Lynch: EXQUISITA ALEGORÍA CONTRA LA DISCRIMINACIÓN (por halbert)

La discriminación es uno de los males principales inventados por el ser humano, el octavo pecado capital que comete desde épocas inmemoriales hasta el presente: ya sea contra los muy gordos o muy flacos, contra los negros o los judíos, contra los homosexuales o los discapacitados, los feos, los extranjeros y un largo etcétera.
En 1980 el productor, guionista, director y actor Mel Brooks contrató a David Lynch para que realizara "El hombre elefante", la adaptación a la pantalla de la verdadera historia de Joseph Merrick (1862-1890) que se hizo famoso debido a las terribles malformaciones que padeció desde muy pequeño.
En esta gran obra, el desprecio al diferente se hace presente. En la ciudad de Londres, a fines del siglo 19, en una atracción de kermese, el doctor Frederick Treves (Anthony Hopkins) descubre la presencia del llamado hombre elefante, una criatura extraña y deforme que es presentada por el pérfido que hace dinero con él, además de maltratarlo como a un animal salvaje. Prisionero de un espectáculo ambulante, el hombre elefante no es ni más ni menos que eso: un hombre, como cualquier otro que, antes de nacer, en la panza de su madre, sufrió indirectamente los ataques propinados por un elefante, deformando su cabeza, su rostro, su cuerpo, sus extremidades. Indefenso ante una sociedad que no lo acepta, dada su fealdad corporal, se deja usar para estas exposiciones feriales, donde todo el público lo toma como un esperpento digno de ser visto. Sólo el médico lo ve con otros ojos: con los de la ciencia y, ofertando dinero y cuidados, le pide al tutor que lo maneja que le permita estudiarlo y presentarlo ante la comunidad médica.
El hombre elefante es internado en una clínica y es allí donde, gracias al incentivo del doctor, el extraño individuo comienza a manifestar actitudes de un ser común y corriente, con posibilidad de comunicarse como todo humano, de poder hablar, de leer, de sentir. La falta de estímulo sufrida a lo largo de los años había obstruido su contacto con la sociedad. Con el paso del tiempo, la clase de los nobles comienza a interesarse por el nuevo protegido del doctor y, de a poco, el segregado hombre se convierte en una personalidad digna de ser frecuentada, ya no como atracción de feria sino como una personalidad de la sociedad y la cultura.

Hasta la gran estrella del teatro, la Srta. Kendall (la precisa Anne Bancroft) lo visita y comparte con él momentos de charla, generando una de las escenas más encantadoras y poéticas que el filme presenta, en donde ambos recitan a dúo un pasaje del “Romeo y Julieta” de Shakespeare, manifestando la conmovedora emoción e incuestionable proximidad entre dos seres sensibles que pueden compartir cosas en común. Como síntesis de lo noble de la tolerancia y la condescendencia humana es el momento perfecto del filme que Lynch nos regala, sin ánimos de dar cátedra (o sí) sobre lo cerca que puede estar el ser humano de acoger al diferente.
Anthony Hopkins encaja perfectamente en el rol del humanizado doctor que es primero seducido por el descubrimiento médico que significa haber encontrado a ese pobre hombre para estudiarlo, para luego sentirse conmovido ante la sensibilidad desplegada ante sus ojos. Pero es John Hurt el que, detrás de la máscara del deforme, enternece con su dolorosa y sensible creación de este hombre que se reintegra a la vida del afecto, del amor del prójimo, del respeto humano… Tan humano como él, que mereció desde siempre ser respetado y que, en el final de su vida, pudo descubrir al semejante con su esencia de bondad y tolerancia.
Rodada en un refinado blanco & negro y acertadamente ambientada en una Londres victoriana, esta historia verídica cobra carácter de obra maestra cinematográfica, esencial para todo el que quiera acercarse a un Lynch más “comercial” o lineal y, además, para sensibilizarse ante una historia de redención humana frente al terrible pecado de la discriminación que, cotidianamente, el hombre inflige sobre el diferente.

FOTO ACERTIJO




Responder:
¿Quiénes son las actrices?
¿De qué filme se trata?
¿Qué famoso artista masculino era el tercer protagonista?


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RESPUESTA CORRECTA! GANADOR EMANUEL F.
ACTRICES: Catherine Deneuve y Susan Sarandon
FILM: El ansia, de Tony Scott (1983)
ARTISTA MASCULINO: David Bowie

jueves, 22 de noviembre de 2007

FOTOS COMENTADAS

"MI NOMBRE ES SAM" (2001), de Jessie Nelson
Sam Dawson (Sean Penn): Me admiro a mí mismo como padre.

Sr. Turner (Richard Schiff): Sr. Dawson, tiene la capacidad de un niño de 7 años. ¿Qué le hace pensar que tiene la habilidad de ser padre?.
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"21 GRAMOS" (2003), de Alejandro González Iñárritu

Cristina Peck (Naomi Watts): "¿Que me calme? Mi esposo y mis pequeñas hijas murieron y se supone que yo me tengo que calmar, carajo? No puedo seguir con mi vida así como si nada! Estoy paralizada! Soy una maldita amputada!".

FOTO ACERTIJO



Responder:
¿Quién es la actriz?
¿De qué filme se trata?
¿Quién lo dirigió?

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RESPUESTA CORRECTA! GANADORA ANA C.
ACTRIZ: Mia Farrow
FILM: El bebé de Rosemary (1968)
DIRECTOR: Roman Polanski

Nueva sección: FOTO ACERTIJO


Responder:
¿Quién es el actor?
¿De qué filme se trata?
¿Quién la dirigió?

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RESPUESTA CORRECTA! GANADOR EMANUEL F.
ACTOR: Gene Hackman
FILM: La conversación
DIRECTOR: Francis F. Coppola

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Nueva sección: FOTO ACERTIJO

Responder:
¿Quién es la actriz?
¿Quién es el actor?
¿De qué filme se trata?


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RESPUESTA CORRECTA! GANADOR SERGIO.
ACTRIZ: Mary Tyler Moore
ACTOR: Timothy Hutton
FILM: Gente como uno (Ordinary people - 1980, de Robert Redford)

martes, 20 de noviembre de 2007

Nueva sección: FOTOS COMENTADAS

"MARATÓN DE LA MUERTE" (1976), de John Schlesinger
Christian Szell (Laurence Olivier): Is it safe?... Is it safe? (¿Está seguro?... Está seguro?)
Babe (Dustin Hoffman): You're talking to me? (¿Me habla a mí?)
Christian Szell: Is it safe? (Está seguro?)
Babe: Is what safe? (¿Qué cosa 'está seguro?´)
Christian Szell: Is it safe? (Está seguro?)
Babe: I don't know what you mean. I can't tell you something's safe or not, unless I know specifically what you're talking about. (No lo entiendo. Puedo decirle que algo está seguro o no, a menos que sepa específicamente de qué me habla).
Christian Szell: Is it safe? (Está seguro?)
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"MI TIO" (1958), de Jacques Tati
Mr Hulot (Jacques Tati) vista a su hermana, e intenta encajar en esa casa gobernada por la nueva tecnología reinante, sin conseguirlo... ************************************************************************************
"ATRAPADO SIN SALIDA" (1975), de Milos Forman
McMurphy (Jack Nicholson): "Now I want that television set turned on *right now*!" (Ahora quiero que ese televisor sea encendido en este instante!)
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"CASABLANCA" (1942), de Michael CurtizRick (Humphrey Bogart): "Louis, I think this is the beginning of a beautiful friendship" (Louis, presiento que este es el comienzo de una gran amistad).
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"LA SOCIEDAD DE LOS POETAS MUERTOS" (1989), de Peter Weir
John Keating (Robin Williams): "I stand upon my desk to remind myself that we must constantly look at things in a different way" (Me paro sobre mi escritorio para recordarme que constantemente debemos mirar las cosas de un modo diferente).

lunes, 19 de noviembre de 2007

"Quiéreme", de Beda Docampo Feijóo: PERSONAJES A LA DERIVA (por halbert)

Algunos manuales de Guión, cuando enfocan el tema de realización del perfil de un personaje, insisten en que el mismo debe modificarse, debe cambiar a lo largo de la historia; arranca de un estado de equilibrio, pero se enfrenta a un conflicto y a partir de allí se modifica. Esto le sucede a Francisco (o Pancho, jugado correctamente por Darío Grandinetti) un alegre cincuentón con novia más joven, que acaba de abrir un restaurante junto a ésta, para desplegar sus dotes como eximio chef. Es notorio que el único aporte de Pancho ha sido su arte culinario, ya que el dinero necesario para la empresa lo ha aportado el padre de la novia (Luis Brandoni), manifiestamente antipático con su futuro yerno.
La sorpresiva aparición de una niña en su domicilio hará que Pancho comience ese proceso de modificación. La niña en cuestión es nada menos que su nieta, una españolita de 7 años que viene con un video bajo el brazo, en donde su madre (o sea, la hija de Pancho) explica que por problemas personales debe dejarla con él. Pancho fue un padre abandónico, que años atrás se desligó de todo en España para hacer su vida en Argentina. Sin embargo, eso no le quitó tiempo para echar algunas raíces en el país europeo; raíces que dejaron frutos no tan deseados por él.
A partir de esta nueva presencia en su casa, su novia lo deja y su futuro suegro lo echa del lujoso piso que le paga a su hija.
Pancho queda a su merced con una nieta a cuestas y, con dinero prestado por su único y fiel amigo (Jorge Marrale), viaja a Madrid a devolver a la niña. Al llegar se tropieza con dos problemas: su hija no está, ha huido, pero la que sí está es la compañera de vivienda (Ariadna Gil) que no lo recibe para nada bien. Los tres deberán convivir en el departamento, con las clásicas dificultades que implica, e iniciar una búsqueda por tierras españolas atando los cabos necesarios para recuperar a la desaparecida mujer.
Pancho comienza a sortear los avatares de su nueva existencia pero también asumirá el rol de abuelo para conectarse con la niña y reconciliarse con su pasado.

Si bien los elementos de un buen guión existen en “Quiéreme” (un protagonista con conflicto, una clara antagonista que se le enfrenta, un objetivo a resolver) es difícil lograr una gran empatía con el personaje principal. El filme procura claramente emocionar con esta historia, utilizando los recursos audiovisuales necesarios para ello (música melosa, atardeceres en la playa, escena de llanto desconsolado en el clímax del filme, reconciliación de los antagonistas) pero no lo logra, posiblemente por no haber desarrollado muy bien algunas cuestiones más profundas del personaje de Grandinetti, al que le falta carnadura, no por un tema de actuación, sino por falta de exposición del trance interno que el personaje vive pero que no es desarrollado en el filme. Resulta dificultoso, como espectadores, comprometerse con el conflicto del mismo y por ende, el director nos deja afuera de esto, como mirándolo de lejos. Y la candidez del rostro de la niña o la picardía de algunas de sus respuestas no generan más que una leve sonrisa.
Desde lo técnico el filme cumple, regocijándonos la vista con las urbes madrileñas y barcelonesas, con proliferación de cuidados planos generales y armoniosos travellings en grúas, pero lamentablemente no alcanza para brindar la emoción pretendida en este filme que se desvanece sin huellas ante los imperturbables corazones de espectadores poco estimulados.

jueves, 15 de noviembre de 2007

"Annie Hall: Dos extraños amantes", de Woody Allen: AUTOPSIA DE UNA RELACIÓN (por halbert)

Alvy Singer, neurótico comediante cuarentón de clubs nocturnos, hace un minucioso balance de su vida luego de separarse de su novia Annie (Diane Keaton). Cuenta sus amores, sus matrimonios y en especial la relación con ella. Desde el inicio de “Annie Hall: Dos extraños amantes” sabemos que Woody Allen será el protagonista de la historia. Alvy nos presenta su situación hablando a cámara, contándonos chistes e informándonos de su separación de Annie. A partir de aquí se suceden una gran cantidad de flashbacks durante los 90 minutos que dura el filme, descubriendo los momentos memorables de la vida de Alvy y de su relación con Annie, marcada por el encuentro, el enamoramiento, la convivencia y la ruptura. Pero lo peculiar es que esas vueltas atrás en el tiempo no tienen cronología de ningún tipo, responden a lo que se hace referencia mediante los parlamentos de los protagonistas. Y lo que es mejor: los protagonistas se meten dentro de esos recuerdos.
El primer salto a la niñez de Alvy es presentado con su voz en off intercalada con la de los personajes del recuerdo, y cuando menciona que “confundo realidad con fantasía”, una mujer de ese recuerdo pasa por cámara y saluda tirando un beso. Además, el Alvy adulto se mete en su propio recuerdo del colegio, discute con su maestra y escucha a sus propios compañeritos que, hablando como si fueran de 40, dicen lo que la vida les deparó a cada uno.
En el primer recuerdo con Annie, cuando esperan para entrar al cine, mira a cámara para quejarse del molesto hombre que tiene detrás (recurso que repetirá en muchas ocasiones del filme) con el que discute acerca del teórico Marshall McLuhan y, en un momento muy ingenioso, hace entrar en la escena al mismísimo McLuhan para pedirle a él su opinión sobre la discusión; como cierre de escena resulta francamente desopilante.
Cuando en un flashback Annie le menciona a Alvy algo acerca de su primera esposa, se pasa por corte a ese recuerdo, sin mediar transición alguna. Y cuando es el turno de Annie de hablar de sus novios, también se mete en sus recuerdos acompañada de Alvy, viéndose a ella misma más joven, participando ambos de la escena que se recuerda. Un nuevo comentario de Annie acerca de las novias de Alvy nos llevan a un nuevo recuerdo.
Como se ve, en general la aparición de los flashbacks responde al diálogo que mantienen ambos protagonistas y para marcarlos Allen no echa mano a los clásicos encadenados, ni a los cambios de clave lumínica o uso de color sepia o blanco y negro; el corte directo da paso a los mismos sin generar ninguna duda de cuál es el tiempo en el que se desarrollan las acciones.

Otros recursos divertidos los pone en práctica en dos escenas: la de la terraza, donde la pareja habla de trivialidades pero mediante subtítulos nos enteramos realmente lo que están pensando; y la aplicación del montaje sonoro durante la audición en el pub, dejando en el mismo plano el sonido ambiente del bar (murmullo, platos que se rompen, teléfono sonando) junto a la lánguida voz de Annie cantando “It had to be you”, demostrando la poca presencia de Annie frente al auditorio.
Son constantes las situaciones utilizadas para causar gracia: desde los chistes que cuenta Alvy en el escenario, hasta la introducción de un Alvy en versión animada, o el malentendido con el agente de policía.
Es ingenioso que Allen demuestre que nuestro protagonista no quiere sentirse antihéroe o bien no acepta su realidad y queda plasmado en la representación que dos actores de teatro hacen de la obra que Alvy ha escrito, repitiendo una escena que vivió con Annie en la vida real, pero cambiando el final triste que tuvo.
El ritmo general es ágil y todo se apoya en los diálogos. Ellos definen la duración de las escenas que se ven constantemente “interrumpidas” por los flashbacks que ilustran lo que se cuenta.
Un último recuerdo nos muestra un reencuentro de Annie y Alvy ya separados, y dentro de éste vemos pequeños flashes de diferentes momentos de la relación (algunos vistos anteriormente, otros filmados desde otra posición de cámara y otros no vistos). Alvy finalmente queda solo luego de despedirse de Annie y en off reflexiona sobre el modo en que el ser humano se relaciona, sobre su necesidad de amar y no estar solo.
Este filme de 1977 es un hito en la filmografía de Allen, no solamente por la gran cantidad de recursos de montaje aplicados, sino por la profundidad de su mensaje, más en aquellos años en que se destacaba por comedias livianas, precediendo además a otra obra importante de su filmografía como lo fue “Manhattan” (1979). Además fue su única película ganadora de 4 Oscars (mejor filme del año, mejor actriz para Keaton, guión y dirección para Woody).

domingo, 11 de noviembre de 2007

Crítica - "El pasado", de Héctor Babenco: LA "ATRACCIÓN FATAL" LATINOAMERICANA (por halbert)

El que esté libre de haberse enamorado locamente que tire la primera piedra... Imposible pedírselo a Sofía que, más que enamorada, se encuentra obsesionada con Rímini, su esposo desde hace doce años que hoy ya es su ex. Ambos han decidido separarse de común acuerdo al comienzo de "El pasado", último filme de Héctor Babenco ("Pixote", "El beso de la mujer araña"). Luego de asistir al festejo en el que una gran amiga de ellos los homenajea como la gran pareja inseparable, Rímini y Sofía le revelan que ese amor que comenzó en la adolescencia se ha terminado: cada uno por su lado.
Sin embargo, no tienen problema en compartir la búsqueda de un nuevo departamento para cada uno y acordar en la división de los muebles y otros objetos. Lo único que queda sin repartir son las fotos, la gran cantidad de imágenes que los tiene juntos, abrazados, besándose, y que quedan "al cuidado" de Sofía.
Rímini acompaña su soledad con la ayuda de su trabajo de traductor y con el consumo de cocaína, y pronto encuentra consuelo en Vera, una bella modelo con quien comienza una seria relación.
Sofía sigue sola y no deja de llamar a su ex, al punto de acosarlo con llamados telefónicos, cartas, grabaciones en el contestador o yendo directamente a su departamento con cualquier excusa.
Con los años, Rímini irá perdiendo y ganando cosas, más lo primero que lo segundo: pierde a Vera, pero gana a Carmen – una compañera de trabajo; comienza a perder la memoria, lo que no le permite trabajar como traductor, pero gana un hijo que Carmen le da; luego pierde a Carmen, pierde a su hijo, pierde su paternidad, pierde su dependencia económica y todo empieza a desbarrancarse. Y mucho tiene que ver en todo esto Sofía, que a lo largo de los años no ha podido cortar el lazo con su hombre de toda la vida y continúa con un acoso constante, interviniendo en su vida y provocando, directa e indirectamente, todas las desgracias de Rímini. Durante todo este tiempo, Sofía no le pide volver, sino que no se olvide de ella, además de recordarle que deben dividir las fotos, el último bien que comparten.
La película, basada en la novela homónima de Alan Pauls, presenta a Gael García Bernal con una correcta composición de su Rímini, aunque no parezca dar exactamente con el physique du rol de hombre atormentado, dado su look por momentos adolescente; sí es de admirar su capacidad de amoldarse y actuar muy bien los diferentes acentos, ya sea esté filmando un filme español, argentino o mexicano. Analía Couceyro es la atribulada Sofía, aquí como una especie de Glenn Close en "Atracción fatal": violenta, obsesiva, psicótica... sin límites.
Babenco describe esta historia con un ritmo pausado pero con diálogos filosos y situaciones tensas, mayormente en el marco de una Buenos Aires triste, nocturna, apagada, casi como la existencia del joven traductor que un día decidió separarse para empezar una nueva vida, pasó por todos los estados anímicos y volvió (o no) con su eterna enamorada, al menos para llevarse las fotos que los muestra juntos, más juntos que el presente, o que el pasado.

domingo, 4 de noviembre de 2007

"Las diabólicas", de Henri-Georges Clouzot: UN CLÁSICO FRANCÉS QUE MERECE SER (RE)VISITADO (por halbert)

Nada haría pensar que un internado de niños puede ser el escenario principal de una película de terror. Sin embargo, el maestro del suspenso francés, Henri-George Clouzot, presenta una escalofriante historia en las que la intriga y la muerte son protagonistas excluyentes.
Christina y Nicole son dos profesoras: esposa y amante del director del instituto que, cansadas de la situación y los malos tratos del hombre para con ellas, traman un plan para asesinarlo que, a primera vista, parece por demás sencillo. Christina simula una cita para pedirle el divorcio y debe hacer que beba un trago del whisky que contiene un poderoso tranquilizante. El siguiente paso es ahogarlo en la bañera para luego tirarlo a la piscina del internado y simular un accidente. Todo marcha a la perfección y el plan se cumple tal como lo planearon, pero al momento de vaciar la pileta el cuerpo ya no está. Ambas mujeres, aliadas en el crimen, intentarán buscar la causa de la desaparición y, a su vez, comenzarán a sentir remordimiento, con el peligro de ser descubiertas.
La película tiene una intriga que va creciendo con el paso de los minutos, colocándonos en el lugar de las desesperadas mujeres, que intentan buscar una explicación al misterio que rodea a la desaparición del muerto. Como espectadores, somos testigos del asesinato, dado que el maléfico plan es llevado a cabo frente a nuestras narices, nada queda elipsado. Clouzot elige mostrar en pantalla el terrible crimen, acentuando luego la duda acerca de "la fuga del muerto".
Mezclando lo policial con lo fantasmagórico, Clouzot narra con sigilo todas las instancias del diabólico plan y muestra a ambas mujeres (¿amigas, antagonistas, socias?) con perfiles opuestos: la débil esposa enferma y la arrolladora amante decidida a todo. La primera mitad del filme las muestra elucubrando y llevando a cabo el pérfido plan; la segunda las encuentra perdidas frente al inconcebible misterio de la desaparición.
Tanto Simone Signoret como Vera Clouzot (esposa del director y fallecida 5 años después de esta producción) prestan su voz y su cuerpo a estas dos temibles mujeres: toda la cinta las tiene a ellas siempre en cámara, asesinando al hombre, transportándolo en una canasta, manejando por las rutas, tirándolo a la piscina y manteniendo sus diálogos siempre en voz baja y a puertas cerradas.
Todo tiene una justificación (¿real o fantástica?), pero no será explicada en estas líneas, haciendo caso a la placa que cierra la película, en la que solicita ser comprensivos con el espectador que no vio LAS DIABÓLICAS y no develar el espeluznante final.
Como muchas veces, Hollywood eligió contar esta historia a su modo, llevándola a los años 90 y poniendo a Isabelle Adjani y Sharon Stone como las diabólicas asesinas. Sobra decir que el clásico de Clouzot de 1955 es el que merece la oportunidad de ser apreciado, por dirección, actuación y originalidad.

"La mejor de mis bodas", de Frank Coraci: ROMANCE CANTADO (por halbert)

"La mejor de mis bodas" es una película filmada en 1998, pero ambientada en 1985 y con un tratamiento al estilo de 1950. Esta mezcla de años refiere a que la historia que nos cuenta nos recuerda a los filmes de décadas pasadas, principalmente por lo naif de su enfoque.
Tenemos a un protagonista masculino, Robbie, cantante de bodas, treintañero frustrado, plantado por su prometida en su propio casamiento.
Tenemos a una protagonista femenina, Julia, camarera de bodas, veinteañera tímida, a punto de casarse sin saber si está enamorada de su prometido que, dicho sea de paso, la engaña.
Ambos se hacen amigos, sin saber que el destino les depara un romance, que resulta obvio hasta para el espectador más desentendido.
Pero no son ellos los únicos que conforman el abanico de personajes que propone el filme, donde los buenos son muy muy buenos y los malos no lo son tanto. Entre los primeros, el primer puesto es para la clásica vecina viejita que toma clases de canto con Robbie, pagándole con albóndigas que ella misma prepara; luego, la típica amiga camarera que, pese a desear al protagonista, cede su lugar y ayuda a que Robbie y Julia tengan su historia de amor; el hermano que quiere dejar de ser un casanova para enamorarse en serio, entre otros. Y entre los malos tenemos a las respectivas parejas de Robbie y de Julia: la novia arrepentida que quiere volver, y el clásico novio engañador que acepta casarse solamente porque su novia es buena y no sospecha nada de sus artimañas.
Todos ellos y muchos más conforman el elenco de un filme demasiado endulzado, casi ñoño, sólo para un público para nada exigente que ansía el final feliz cantado (aquí, dicho en todo sentido).
Si bien las actuaciones no son de destacar, tanto la bonita Drew Barrymore como el cómico Adam Sandler (venerado por el público norteamericano) están a tono con la inocencia que proponen sus personajes y el filme todo, al igual que los actores que los secundan.
Lo más atractivo quizás son las canciones que musicalizan las escenas, todas de la década que se recrea aquí.
Y como agregado extra, el DVD incluye una sección de ´karaoke´ para poder interpretar los principales temas musicales que se escuchan a lo largo de "The wedding singer" (El cantante de bodas – su título original) y sentirse parte de este filme poco pretencioso.

jueves, 1 de noviembre de 2007

"Amarcord", de Federico Fellini: UN PUEBLO Y SU IDIOSINCRASIA (por halbert)

"Amarcord" describe la vida de un pequeño pueblo de Italia en los años 30. Sus característicos personajes deambulan por la plaza central celebrando todo acontecimiento que les resulta importante; al comienzo, celebran la llegada de la primavera despidiendo a la “bruja” del invierno, quemándola en una enorme fogata. El motociclista del pueblo, del que desconocemos su identidad, cierra la secuencia haciendo su paso veloz a lo largo de la plaza (también es utilizado su paso para abrir o cerrar otras secuencias del filme).
Un recurso que se repite es la utilización de algunos personajes hablando a la cámara (un mendigo; un viejo), dando información básicamente histórica, referida al pueblo o a alguno de sus habitantes (llegada de la primavera; cumpleaños de Roma; el encuentro de la Gradisca y el príncipe; la llegada del Rex; la nevada en el pueblo).
Fellini utiliza interesantes recursos para mostrar a sus criaturas:
- Presentación de la peculiaridad de algunos personajes, principalmente los profesores y alumnos, mostrándolos en su ámbito, con actitudes y comportamientos que los hacen característicos.
- Presentación de la familia protagonista (típicamente italiana de clase trabajadora) en la que se basa la mayor parte del filme (el padre, la madre, el hijo pequeño y el adolescente, el tío, la mucama, el abuelo) en un momento cotidiano como lo es la cena familiar, con sus discusiones y problemáticas.
Hay una utilización casi exclusiva del plano general (a lo sumo plano entero) en toda la extensión de la película, que incluye a todos los personajes participantes de la escena, ya sean dos o más (el adolescente confesándose con el cura; las grandes masas que participan de los acontecimientos en la plaza). Un recurso para resaltar a los protagonistas en medio de la masa de extras en la plaza es iluminar a los primeros y dejar en penumbras a los otros.
Se aplica la utilización del flashback (vuelta hacia atrás en el tiempo) con voz en off para contar sucesos anteriores:
- El pecado del adolescente con la Gradisca en el cine.
- El encuentro de la Gradisca con el príncipe en el hotel.
- La visita del Emir árabe con sus treinta esposas.
En el primer flashback, el joven cuenta una experiencia de acercamientos con la Gradisca en la sala de un cine. En esta escena se utilizan algunas tomas cortas con fundido encadenado para contar una acción que se repite (el cambio de asientos que realiza el joven para acercarse a la hermosa mujer y tocarla en la penumbra de la sala). En las otras dos, tanto en el encuentro de la Gradisca como en la visita del Emir en el hotel, se utiliza un peculiar recurso para contar los hechos, al estilo de una comedia musical u obra teatral, con un streaptease de la Gradisca en el primer caso y con cuerpo de baile de las treinta esposas en el segundo. Hay otro caso parecido que se repite en el filme: cuando llega el otoño, los adolescentes reunidos en la calle bailan al compás del leit-motiv de la película.
Otro recurso utilizado para contar lo que piensa o desea un personaje (en este caso, dos adolescentes) es `hacer realidad` el sueño o deseo, corporizándolo. En una especie de flashforward se muestra, en un caso, al joven Ciccio (el adolescente obeso) casándose con la Aldina frente a todo el pueblo, siendo bendecida su unión nada menos que por una figura del Duce, hecha con flores para el desfile. El otro caso similar es cuando el joven Titta observa la carrera de autos que se realiza en el pueblo y ´sueña´ que él mismo es uno de los corredores que participa de la carrera y gana.
Amarcord” se cierra con el mismo hecho con el que abre: con el vuelo de los plumones de la primavera por todo el pueblo. El recurso del paso del tiempo es utilizado con el transcurrir de las 4 estaciones, contando la historia con una estructura circular (empezando con la primavera y finalizando con la misma del año siguiente).
Además, el concepto de `circular´ aparece también, en el final del filme, con la muerte de la madre de la familia protagonista y el casamiento de la Gradisca: el final de una vida para una, y el comienzo de una nueva vida para la otra.

domingo, 28 de octubre de 2007

"Invasores", de Oliver Hirschbiegel: KIDMAN ENFRENTA A "LOS OTROS" NUEVAMENTE (por halbert)

La película protagonizada por Nicole Kidman es una nueva remake de la famosa "Muertos vivientes" que en 1956 dirigió Donald Siegel, y que, años más tarde (en 1978 y 1994) aparecieron con nuevas versiones: "Los usurpadores de cuerpos" y "Secuestradores de cuerpos", respectivamente. Todas ellas basada en la novela de Jack Finney "Los ladrones de cuerpos".
Esta cuarta remake se titula "Invasores" (Invasion, 2007) y fue dirigida por el alemán Oliver Hirschbiegel, conocido mundialmente por "La caída", sobre los últimos días de Hitler.
Aquí, Kidman es la Dra. Carol Benell, una psiquiatra que debe sobrevivir en una Washington donde todos sus habitantes comienzan a tener extraños comportamientos, actuando como mutantes.
La actriz Veronica Cartwright, que intervino en el clásico de 1978, encarna a una inestable paciente de Carol, que cree que la personalidad de su marido ha cambiado completamente. Este es el primer dato, la primera punta de la catástrofe que se está gestando.
Los noticieros avisan de una "epidemia" que azota a la ciudad que, sabemos como espectadores, viene del mundo extraterrestre, pues se han encontrado residuos en los restos de un transbordador espacial que se precipitó a la Tierra, conteniendo un virus que, al contacto humano, hace que la comunidad comience a tener actitudes sin sentimientos, actuando fríamente ante cualquier hecho y queriendo unir a sus filas a quien no haya sido aún víctima de la enfermedad. Lo sorprendente es que, para contagiar a los demás, los robóticos ciudadanos vomitan (sí, vomitan) en el rostro de los sanos para enfermarlos.
Junto al doctor Ben, el mejor amigo de Carol (y pretendiente romántico, lógicamente) lucharán por rescatar de las garras del ex marido de ella al pequeño hijo, que se encuentra pasando el fin de semana con su padre y quien ya ha sido víctima del mal. El niño resulta ser uno de los pocos inmunes a esta enfermedad, justamente por haber tenido otra previa que lo ha dejado inmunizado frente a este virus que, una vez en el cuerpo, solamente se acciona luego de unas horas de sueño. En su lucha por llegar a su hijo, Carol es infectada por su ex marido por lo que, con el virus encima, ahora sólo le resta no quedarse dormida. Junto a su hijo huyen por una ciudad en caos, intentando pasar desapercibidos, actuando en sus rostros la frialdad que deberían tener al igual que el resto.
"Invasores" entretiene a lo largo de sus 97 minutos y acierta en haber situado la acción en la ciudad y no en un pequeño pueblo, haciendo más espeluznante el poder de la epidemia sobre los ciudadanos.
El filme cuenta con un montaje trepidante en las secuencias de huída, con planos muy breves en duración y cortes efectistas que erizan la piel del espectador y, en muchas oportunidades, el director hace uso del flashforward, adelantando en imágenes lo que veremos segundos después en la siguiente escena, mientras la situación presente aún no ha concluido, lo que hace todavía más ágil la narración.
Son llamativas las escenas en donde se puede ver en planos generales a toda una ciudad actuando como robots y, en medio de esta claustrofóbica situación, a una Carol que pelea por no ser descubierta.
El rostro de Kidman (claramente retocado quirúrgicamente) siempre ilumina la pantalla de los filmes en los que participa, incluyendo éste, bastante inusual en su filmografía, título que, dado su tratamiento, no llega a ser de terror sino más cercano a un drama, mezclado con ciencia ficción y sazonado con pizcas de acción.

sábado, 27 de octubre de 2007

"Esperando la carroza", de Alejandro Doria: LA DIVINA COMEDIA (por halbert)

Mamá Cora camina por la calle hacia cámara enfocada con teleobjetivo, la música suena y los títulos del inicio dan comienzo a un filme tan divertido, como bien actuado y real. Si bien Cora no será tanto de la partida (en cuanto a que no aparece tanto en cámara durante la duración del filme), es la protagonista absoluta, ya que todo gira en torno a ella.
ESPERANDO LA CARROZA, el filme de Alejandro Doria, está basado en la obra teatral homónima de Jacobo Langsner, y se nota en la adaptación. La composición de cuadro y toda la puesta en escena tiene resabios teatrales, y esto se ve en la proliferación de planos enteros conjuntos (PE) , en la utilización de ZOOM IN/OUT para cambiar de tamaño de plano y no cortar la actuación (en la que se basa todo el filme), en el posicionamiento de los actores en el `escenario`, de manera que ninguno de los que participa de la escena quede fuera de cuadro, en la actuación exteriotipada, caricaturizada y exacerbada de sus personajes.

La película cuenta la rispidez que se genera en una reunión familiar cuando tres hermanos y sus cónyuges discuten acerca de quién NO se queda al cuidado de la anciana madre, la viejecita Cora (famosísima creación de Antonio Gasalla).
Todo comienza con una mayonesa casera arruinada por la vieja Cora, que hace que su nuera (Mónica Villa), que había puesto empeño en hacerla, estalle. Previamente a esto se nos `prepara` para la explosión, mostrando un plano detalle (PD) del plato de mayonesa cuando es dejado por la nuera para ir a atender a la beba a su cuarto, realizando un montaje alterno, alternando lo que sucede en la cocina con Cora convirtiendo la mayonesa en `flancitos`, y la acción en el cuarto de la beba que llora poniendo más nervio a la escena. Ésta corta con el grito de Villa y el leit motiv del filme comienza a sonar para ir a una nueva escena.
Así como anteriormente se insertó el PD del plato, se usa este recurso para cortar con la proliferación de los planos enteros y generales, insertando primeros planos de rostros con reacción y PD de objetos o planos más cerrados de partes del cuerpo (pies caminando en la vereda, manos aplastando ravioles, etc.); y cuando se habla de una hermana ausente y de su hijo (la Emilia y el Cacho) se insertan planos de ellos realizando alguna acción (ella lavando ropa, él jugando al fútbol).
Todos los enlaces se dan por corte, salvo uno que funde a negro que elipsa una porción de tiempo mayor y da comienzo al sepelio de la parte final. ¿Qué sepelio? El de Mamá Cora, que no ha muerto, sino que simplemente no está en el lugar donde debería. Pero la repentina aparición del cadáver de una viejecita arrojado en las vías hace suponer a la famila que Cora se ha suicidado, generando la desopilante secuencia del velorio en lo de Elvira.
Respecto del audio, al comienzo de esta parte, cuando llega el cajón a la casa y la familia sale a la vereda a recibirlo, se insertan planos de Cora en la casa de enfrente, pero el audio de los gritos y llantos de sus hijos se sigue escuchando en primer plano a pesar de ver a Cora en pantalla con el niño jugando en la terraza. También se usa el recurso del solapado para cambiar de escena, y el uso de la música de acordeón acompaña los momentos más divertidos o de más `acción` (aquí acción se entiende como la caminata o corrida de los personajes en la calle o los forcejeos entre los miembros de la familia).
Todo se apoya en los diálogos (ingeniosos, irónicos, cínicos, reales), y la acción avanza con ellos. Sin embargo, muchas veces las cosas que los personajes dicen no concuerda con lo que sienten (es excelente cuando Zorrilla, Blum y Tenuta se mortifican por la situación que están pasando, sin dejar de saborear el helado que cada una está tomando), por lo que las actuaciones están muy cuidadas.
Por lo tanto la construcción de los personajes y las actuaciones son los pilares más importante de la película. Los personajes femeninos y su actuación son los más ricos del filme: China Zorrilla (o Elvira, su personaje?) se lleva los laureles en cuanto al aporte de los parlamentos más divertidos y su forma de actuarlos (algo repetida, pero efectiva); la Susana de Mónica Villa se muestra estallando por momentos, cansada en otros, pero siempre aportando sensatez y reflexión (es ella la que cierra el filme mirando a cámara y diciendo: "De todos nosotros me río"); y Betiana Blum como la nueva rica, dice serenamente frases como sacadas del diccionario de los buenos modales pero muestra la hilacha y se desestabiliza en los momentos en que se siente acorralada por verdades que no le convienen que salgan a la luz.
El ritmo general de la película es muy ágil a pesar de desarrollarse gran parte del tiempo en la casa de Elvira. El director `saca` la cámara a otros escenarios para dosificar las acciones que suceden en la casa, siguiendo a sus criaturas a la calle, a la morgue, a la casa de la hermana ausente, a un bar cercano, despegándose de esta manera del tratamiento original de la obra teatral que sin duda debe transcurrir casi toda en la casa de Elvira. A veces los planos son algo largos en duración, pero el ritmo no decae porque la brillantez de los diálogos y la interacción de los diferentes personajes es riquísima, convirtiendo a ESPERANDO LA CARROZA en una de las comedias más deliciosas (si no la más) del cine argentino de las últimas décadas .

jueves, 25 de octubre de 2007

"Río salvaje", de Curtis Hanson: UNA FAMILIA EN PROBLEMAS (por halbert)

Las relaciones familiares han sido motivo de muchas películas, principalmente dramas contemporáneos que revisan los problemas de padres e hijos, conflictos entre hermanos o las complicaciones típicas del matrimonio en cualquiera de sus etapas. En este filme del director Curtis Hanson, que data de 1994, asistimos al viaje de fin de semana de un matrimonio con su pre-adolescente hijo y su perra. Pero no es un viaje común y corriente, sino una especie de turismo aventura en bote por los ríos y sus peligrosos rápidos y cascadas.
Gail, la madre, es una ex guía experta en rafting y, ya retirada, decide regalarle esta excursión a su pequeño hijo en el día de su cumpleaños. A regañadientes, su marido (con quien está evaluando la posibilidad de una separación) se suma al viaje, intentando recomponer la tensa situación marital que ambos atraviesan.
Hasta aquí todo parece un drama de recomposición familiar de este grupo que, mediante este viaje que realizan, podrán limar sus diferencias; sin embargo, a poco de salir, la travesía se convierte en desdicha: el clan familiar se topa con un terceto de maleantes que, en bote, escapan de la policía tras haber robado un importante botín. Gail y los suyos son forzados por los ladrones a ayudarlos a cruzar un peligrosísimo rápido llamado “El Gauntlet”. Así, la familia, tomada como rehén en su propia embarcación, intentará por varios medios escapar de las garras de los raptores.
El suspenso va in crescendo, ya que el director se toma los primeros cincuenta minutos de cinta para presentar a los personajes protagónicos, su situación y su primer amigable encuentro con los delincuentes, aún sin saber que serán victimizados por estos. Wade, el villano que comanda la huída (jugado muy cínicamente por un preciso Kevin Bacon) primero atrae al niño regalándole su gorra o invitándolo a su bote, y también intentará seducir a Gail, percibiendo el distanciamiento que guarda con su esposo, quien será el primero en darse cuenta que la situación está por trastornarse.
El pequeño Joseph Mazzello (el niño de Jurassic Park) protagoniza interesantes enfrentamientos, primero con su padre (el gran David Strathairn) y luego con Wade, cuando lo desafía constantemente con actitudes provocadoras.
La multifacética Meryl Streep se calza (en todo sentido) las ropas de esta Gail aventurera, enérgica, rebelde y especialista en rafting, enfrentando como actriz el desafío de manejar un bote como versada deportista, y lo logra con creces, a pesar de contar con una doble de riesgo en las escenas más osadas en el río.
Hanson, quien dos años antes había alborotado las pantallas con la comentada “La mano que mece la cuna", y luego de esta “Río salvaje” brilló en los Oscars con “Los Ángeles al desnudo”, se muestra como una autoridad en el manejo del suspenso, logrando con este filme (que hubiese sido mucho más pequeño de no contar con Streep y Bacon en los roles estelares – ambos nominados al Globo de Oro por esta historia) entretenernos por un rato y disfrutar del duelo actoral entre víctima y victimario. Las locaciones naturales funcionan como perfecto marco para esta historia de unión familiar, enfrentada a una fatalidad no buscada.

martes, 23 de octubre de 2007

"Dos vidas contigo", de Bonnie Hunt: EL CORAZÓN DELATOR (por halbert)

Es corriente que desde Hollywood nos lluevan constantemente filmes de todo tipo. Y muchos de ellos son las clásicas comedias románticas al estilo del viejo Frank Capra. La magia del cine (muchas veces practicada de forma abusiva) hace lo suyo una vez más, particularmente en “Return to me” (2000), conocida aquí como "Dos vidas contigo". Esta es la ópera prima como directora de la poco conocida Bonnie Hunt, actriz de filmes como "Milagros inesperados", “Más barato por docena 1 y 2”, “Jerry Maguire” o de la autorreferencial serie de TV "Life with Bonnie". Su muy romántico guión mueve a sus protagonistas de manera muy forzada, haciendo poco creíble el encuentro entre ambos. Esto es así: por un lado, un joven matrimonio, profesionales ambos, viven plácidamente sus existencias, amándose más que nunca y triunfando cada uno en su trabajo. Por otro lado, una joven moza, internada en un hospital, espera por una difícil donación de corazón para poder sobrevivir.
Ambas historias se cruzarán de una manera poco menos que imposible, haciendo que el matrimonio sufra un accidente fatal en donde sólo sobrevive el marido, y el corazón de la fallecida finalmente llega a la joven que lo esperaba. Por diversas situaciones que no tiene caso enumerar, el reciente viudo se enamora perdidamente de la muchacha y ésta de él, pero ambos desconocen que el corazón transplantado de la joven es de la finada esposa (cualquier coincidencia con la telenovela local "Máximo corazón", protagonizada en 2002 por Gabriel Corrado y Valeria Bertucceli, no es pura coincidencia).
Lo forzado a lo que se hacía antes referencia no es tanto que ambos se enamoren, sólo que hubiese resultado más creíble que alguno de los dos hubiera querido contactar al otro por la historia que los une y no de forma casual como aquí ocurre. Pero convengamos que, al no saberlo ambos, la historia se sostiene justamente por generar el suspenso del espectador por saber cómo se enterará de semejante situación en la que se ve inmersa la flamante pareja.
Lo que sucede es que, en este caso, habría que evaluar si el suspenso justifica tamaña manipulación del hilo conductor...En fin, más allá de esto el filme entretiene, divierte por momentos, y cuenta con un elenco parejo, que se mueve cómodamente en el terreno de la comedia dramática, no tanto por los protagonistas David Duchovny (el de Archivos secretos X) y Minnie Driver (En busca del destino), sino por los secundarios: la mismísima Bonnie Hunt, (reservándose el papel de amiga fiel, que pareciera hacer de taquito), el eficaz James Belushi y el legendario Robert Loggia. Viejas canciones de Sinatra y Dean Martín dan acertado marco al romance.

domingo, 21 de octubre de 2007

"La señal", de Ricardo Darín y M. Hodara: UN DESATURADO POLICIAL NEGRO, O SEA: GRIS (por halbert)

La señal es un filme casi sin conflicto, primer pecado en un guión cinematográfico que intente contar una historia. Eso no quiere decir que no existan filmes que sean más descriptivos, ya sea de un lugar o una época, pero si la película pretende narrar algo (y más en un género policial), es interesante que se presente un conflicto principal, y el del filme que se trata es más que leve.
Como es sabido (y si no se aclarará aquí, luego del paréntesis que sigue) el guión fue escrito por el director Eduardo Mignogna, autor también de la novela original, e iba a ser su próximo intento cinematográfico. Sin embargo, lo sorprendió la muerte antes de iniciar el rodaje y su protagonista, Ricardo Darín, tomó las riendas del proyecto y se puso como co-guionista y director, debutando en la tarea y secundado por Martín Hodara.
La historia tiene lugar en una Buenos Aires de 1952, rodeada por la noticia de la agonía de Eva Perón. Dos detectives-amigos, Corvalán (Darín) y Santana (Diego Peretti) se dedican a resolver casos menores de esposos traicionados o esposas engañadas. Un día, Corvalán recibe a una clienta sexy (Julieta Díaz, que como femme fatal no da), con un planteo oscuro (y poco claro para el espectador) que incluye gangsters, tiros, asesinatos, traiciones y todos los ingredientes típicos de los policiales negros de esa época, y a partir de allí todo lo que suceda con el detective tendrá que ver con este caso hasta el dramático (?) final.
Cuesta tener identificación y empatía con los personajes, por lo que el drama que pueda estar viviendo el protagonista (además del entuerto en el que se ha metido) no llega al espectador: ni su relación con una amigovia (Andrea Pietra) - que puede estar engañándolo sentimentalmente- ni sus visitas a un geriátrico donde se halla su padre enfermo (Walter Santa Ana), ni su amistad con su socio o la devoción por Lobo, su perro.
Hay mucha prolijidad en todo lo concerniente a la puesta en escena: la dirección artística y el vestuario, recreando aquella Buenos Aires de los cincuenta, o la dirección musical del propio hijo de Mignogna, Juan Ponce de León (sí, el de Verano del 98), pero no alcanza si la historia que se nos está presentando carece de conflicto y, principalmente, de un antagonista claro que se enfrente al protagonista, más que anónimos hombres de negro con pistolas o ametralladoras, que responden a un capo mafia al que se lo muestra únicamente por foto o en un plano lejano.
La sorpresa del final (para el espectador más aguzado, ni eso) y el buen uso de los recursos técnicos (principalmente la fotografía oscura y desaturada) no salva a La señal de ser una película fría, poco entretenida y carente de emoción. Sí vale como tributo a su fallecido autor al que Darín y Hodara, generosamente, dedican en el último plano que cierra la función. Hasta siempre Eduardo!

viernes, 19 de octubre de 2007

"Asesinos por naturaleza", de Oliver Stone: TODOS LOS RECURSOS AL SERVICIO DE UNA HISTORIA (por halbert)

Oliver Stone entrega con “ASESINOS POR NATURALEZA” un filme que no se detiene ni por un instante, precipitándose sobre el espectador, dejándolo sin aliento, tanto por el ritmo de sus imágenes como por su violento contenido.
Con su cámara en constante movimiento, ya sea con steadycam o cámara en mano, los encuadres torcidos en paneos y travellings perturban constantemente y dan un ritmo trepidante a la acción.
Ya desde el comienzo se nos prepara para asistir a una especie de show sangriento con la escena de la masacre en el bar, donde los inserts de animales salvajes (zorro, serpiente, halcón) y el uso de filtro rojo metaforizan la personalidad de los protagonistas. También se caricaturizan algunas muertes, por ej. siguiendo el recorrido de una bala o un cuchillo que se dirige al cuerpo de las víctimas con música de ópera de fondo.
La presentación de los títulos es una secuencia de montaje con los protagonistas viajando en su auto, recorriendo (mediante el uso de croma key) primeras planas de diarios, inmersos en antiguas películas del oeste en blanco y negro, pasando cerca de un dragón de 5 cabezas, yendo a través de un apacible prado, etc., mezclándose los sonidos de la voz de ellos, el sonido de los fondos que aparecen y la música incidental del filme.
La originalidad se hace presente también en el flashback del primer encuentro de la pareja, presentando a la familia de la chica como una sitcom llamada I love Mallory, con encuadres televisivos, risas del público, situaciones propias de las series de TV y créditos finales cuando termina la escena.
Se recurre también a inserts de dibujos animados de comic (cuando se comprometen en el puente por ej.), e imágenes que pasan de toma en toma del color al blanco y negro con grano, y luego a una imagen estilo Super 8. Personalmente no he podido encontrar un patrón lógico a estos cambios constantes de registro de imagen, por lo que concluyo que sólo se utilizan para dar dinamismo y nerviosismo al relato, más allá de lo puramente estético.
A través de aberturas de puertas o ventanas se ven proyectadas ciertas imágenes de filmes o programas de TV con alguna clase de violencia (un lobo aullando, una mujer gritando, etc.), mezcladas con flashbacks de la infancia (un niño golpeado). Se insertan además, en medio de las acciones, imágenes de algunos de los protagonistas ensangrentados, iluminados con luz roja y con sonido reverberado, simulando una especie de demonio, o animales salvajes u otras acciones asociadas a la acción que se está desarrollando en pantalla.
Dicho esto, me permito comparar el montaje de Stone con el del antiguo Eisenstein, quien intercalaba en la acción tomas que no tenían continuidad dramática con la acción desarrollada, pero con un significado puramente simbólico, generando una idea y haciendo pensar y reflexionar al espectador.
La música se utiliza de manera sarcástica en general, ya que podemos escuchar, por ej., una ópera como fondo de un violento tiroteo, o música romántica cuando la pareja toda ensangrentada, luego de cometer varios asesinatos, se besa apasionadamente, o un tema rockero como fondo de un motín carcelero. También se usa mucho la repetición de palabras o frases sueltas, consecuencia de la repetición de ciertas tomas, como así también el solapado de sonidos o palabras dentro de un diálogo.
Los filtros de colores también tienen su protagonismo a la hora de componer cuadros o escenas enteras: el uso del rojo es constante por la alusión a la sangre y a la violencia; la secuencia de la farmacia se ve toda con filtro verde; en la entrevista en la cárcel una luz azul se posa sobre Micky, cambiando al verde y al rojo consecuentemente.
El filme todo lo defino como una ametralladora de tomas que se suceden unas tras otras, sintetizando en estas palabras los recursos formales utilizados: planos cortísimos/ encuadres torcidos/ uso de imágenes ByN granuladas– fílmico color – super 8 – video/ caricaturizaciones de situaciones y personajes/ montaje de ideas y asociación/ música utilizada de forma sarcástica/ inserts de comics y pantallas con imágenes de películas/ utilización de tapas de diarios, noticieros televisivos para contar acciones de los protagonistas/ sonido con repeticiones, solapados y distorsiones/ filtros de color en la iluminación/ inserts de flashbacks y flashforwards/ imágenes discontinuadas.
Las transiciones se dan por corte principalmente, aunque también proliferan los fundidos a negro, blanco o rojo.

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